Definición y características

A continuación ofrecemos algunas de las características que definen este concepto con el fin de buscar una mayor comprensión de las técnicas, ventajas e instalación del sistema.

 

 

Calor

El calor es una forma más de energía. Es de igual magnitud que la energía cinética (debida a su velocidad) o a la energía potencial (creada por un campo). Por ello, el calor puede transformarse, en mayor o en menor proporción, en cualquier otro tipo de energía.

Macroscópicamente, el calor es la manifestación del movimiento de agitación de las moléculas de un cuerpo, siendo su valor proporcional a la temperatura.

Una instalación de calefacción supone la aportación de calor en un recinto con el fin de mantener en un cierto valor la temperatura interior del mismo. Esta aportación de calor es necesaria, no porque este se consuma sino porque es disipado por el recinto al producirse las pérdidas hacia el exterior.

Entre dos cuerpos a diferente temperatura se establece, inevitablemente, un flujo de calor desde el cuerpo más caliente al cuerpo más frío, hasta que se establece el equilibrio de temperaturas. Esta transmisión de calor se realiza por tres fenómenos diferentes: conducción, convección ó radiación.