Ventajas

Posiblemente, la mejor característica de este sistema de calefacción deriva de la temperatura moderada que ofrece y controla, ya que una persona sometida a la acción de este tipo de calefacción no llega a sentir ni frío ni calor.


 


Con este sistema no se impide al cuerpo eliminar el calor sobrante, sino que dichas pérdidas son moderadas consiguiéndose que el cuerpo encuentre un equilibrio térmico fácil de mantener por su propio sistema autorregulador.

Una distribución del calor y la temperatura homogénea donde no existen zonas frías ni calientes dentro de una misma habitación.

No existe el problema de olores y corrientes de aire, evitando el levantamiento de polvo. Desaparece el problema del ennegrecimiento de paredes, techos y cortinas.

Mejora el aislamiento termoacústico (material que aísla el frío y el ruido), ya que el sistema obliga a colocar una capa de material aislante, bien en el techo o en el suelo, que impide que se propague el calor y los ruidos de una planta a otra del edificio, dando mayor calidad a la vivienda.


No influye en la humedad relativa del aire. Al no calentar el aire sino los materiales y objetos del local, no se pierde la humedad natural del ambiente y se evitan los molestos problemas respiratorios invernales causados por las calefacciones centrales.

 

Debido al funcionamiento automático del control de temperatura mediante termostatos de ambiente, son aprovechables todas las aportaciones de calor gratuito generado por la iluminación, radiación solar, electrodomésticos, maquinarias, etc.

La tendencia de la arquitectura moderna es la de busca ambientes claros, despejados y acogedores, con grandes ventanales desde el suelo al techo. Para este tipo de construcción, el sistema de calefacción por folio radiante integrado en el suelo resulta idóneo, ya que el local queda totalmente libre de aparatos emisores de calor que condicionan la estética.


 



Mínimas ayudas de albañilería

Termostatos de ambiente en cada uno de los huecos a calefactar con el fin de que cada persona pueda exigir su temperatura ideal

Termostato de sonda instalado en cada hueco calefactado y regulado a 29ºC, temperatura que alcanzarán los pavimentos y que se considera de máximo confort para los pies (según Norma).

 


Supresión de la sala de calderas, chimeneas, depósitos de combustibles
, etc. Con el consiguiente aprovechamiento de espacios.

Nula conservación (se descartan limpiezas de quemadores, averias en calderas y fugas de agua en conducciones, con los consabidos problemas).

Acumulación por TARIFA NOCTURNA con un ahorro del 55% bonificado por Cía. Eléctrica sobre el precio del Kw.

Agilidad de la colocación del parquet o tarima, dado que al estar la calefacción bajo la solera, se conecta esta para que seque la misma, lográndose en breves días.

Puesta a tierra en cada uno de los huecos calefactados por el suelo.
Reloj programador por cada vivienda
, programándose para que la calefacción entre en funcionamiento en las horas "nocturnas".